miércoles, 10 de septiembre de 2014

Inspiraciones

No puedo negar que me inspiran las pistolas sobre faldas floreadas,
las chicas con el pelo en llamas y labial borgoña entre los dientes,
y verlas mear despatarradas tras los coches.
También los que tienen el corazón roto y se les desmenuza el alma,
dejando un charco de letras tras de sí. 
Y los ojos redondos y mal maquillados de las musas que pasaron de moda
y se atiborran a bollos en tanga y sujetador en el sofá del salón de sus amantes.
Y las máquinas de condones de los bares
y las papeleras llenas de compresas usadas
y los charcos de vómito de los domingos por la mañana
y los perros diminutos que luchan por follarse a un gran danés.
Me inspiran sus putos andares de danzarín napolitano
y el huracán que compone su presencia,
que es solo un poco mayor que el de su ausencia,
y me enseña a hacer merengue entre mis piernas,
sin claras de huevo, ni azúcar, ni sal.


2 comentarios:

Hiroe Marubeni dijo...

Wow, ¡impresionante!

Juan Antonio B. dijo...

Palpitante como el frío que nos lleva.