domingo, 7 de diciembre de 2014

Sin permiso y sin llamar

Ahora hasta los anuncios de joyeria hortera lo intentan,
cuando ya estabas harta de verlo en libros  y en pantallas de plasma,
entrando sin haber llamado a la puerta y sin permiso,
como si fuera tu obligación convertirlo en un bien común,
como si no bastara conservarlo en gastados cuardernos rojos,
de temblorosas letras adolescentes.





3 comentarios:

Navegante Del Alma dijo...

Tremendo, arrebatador tu blog, ya vendre a hurgar con mas detalles ciertos rincones.
Saludos.

Carlos Mateos Steppenrat dijo...

Un final genial para un poema que de la emoción parece no acabar. Un saludo y me quito el sombrero.

apasionada dijo...

Hola! acabo de encontrar tu blog por casualidad y lo encuentro genial, así que desde hoy empiezo a seguirte! Hace poco yo empecé uno y espero que día tras día vaya mejorando y progresando. Te invito a que pases por el si te interesa :) apasionadadelalectura.blogspot.com.es
Muchas gracias! nos vamos leyendo